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    El censo agropecuario contabilizó 2.070.808 cabezas de llamas.Fuente INE

ODS 13, discusión de los ODS en clave rural y en el ámbito de Bolivia: Adoptar medidas urgentes para

POMA CALLE, Aymara
Domingo, 15 Enero 2017 203 visitas

INTRODUCCIÓN

Bolivia es uno de los países que más sufre las consecuencias del cambio climático, a pesar de aportar en menor medida en las causas del fenómeno, de acuerdo con dos estudios realizados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el paíscontribuye de manera mínima a la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) pues tenemos un nivel de desarrollo industrial bajo y nuestra escasa participación proviene de los procesos de deforestación que en algunas zonas se realizan para expandir la frontera agrícola así como la producción de cultivos exportables. Por la naturaleza extractivista de nuestra economía se han deteriorado y destruido ecosistemas importantes en el territorio; en el occidente, la actividad minera y en oriente, la ampliación de la frontera agrícola. A pesar de esto Bolivia, al ser parte de la comunidad internacional, en 1992 suscribió la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, por medio del cual se compromete a desarrollar un marco normativo que proteja los recursos naturales y medio ambiente frente al cambio climático.

Al mismo tiempo, “Cada año, Bolivia tiene mayor presencia de desastres como consecuencia de fenómenos adversos de origen hidrometeorológico (Niño/Niña, inundaciones, sequias, deslizamientos, granizadas, heladas, etc.) y que ante las poblaciones altamente expuestas están ocasionando la perdida de personas y de activos. En los últimos diez años el país ha sido afectado por eventos de naturaleza similar, pero fundamentalmente inundaciones, desbordamiento de ríos, deslizamientos de tierra, granizo y heladas” (PNUD, 2011).

Por lo anteriormente expuesto y por la naturaleza transversal de este objetivo con el resto de los ODS es que se debe reconocer la dimensión e impacto de este fenómeno para buscar la adaptación y mitigación conjunta de los efectos en la línea de protección a la Madre Tierra en la que actualmente la política del país se embarcó y por la que se busca integrar y responder a las necesidades de la población y el medio ambiente, pues desde el Estado Plurinacional de Bolivia se ha trabajado hasta ahora en la formulación de políticas para la mitigación y adaptación al cambio.

DATOS ACTUALIDAD

El clima en Bolivia depende de la distribución altitudinal, casi un tercio del territorio nacional se localiza en regiones con altura menor a 500 m.s.n.m. otro tercio se encuentra entre 500 y 2500 m.s.n.m. y el resto, que es la zona andina, está por encima de esta altitud. Fenómenos como el Niño y la Niña también modifican el clima en gran parte del territorio nacional. Según informe de PNUD (2013), “los impactos socioeconómicos del cambio climático son considerables, impactos sobre los recurso hídricos, daños a casas, campos agropecuarios e infraestructura por inundaciones, así mismo revela niveles de impacto sobre la seguridad alimentaria por la disminución de la capacidad productiva y una reducción de la población económicamente activa en regiones rurales por la carencia de oportunidades y pérdidas de la capacidad productiva en sus medios de vida” En el Gráfico 1 se observa el daño a nivel familias afectadas por diferentes eventos; por acumulación se observa que el mayor riesgo climático es la inundación por el número de familias afectadas por este hecho.

Gráfico 1: Número de familias agropecuarias afectadas por eventos adversos

(Acumulado 2004-2010)

 

     Fuente: PNUD – 2013.

“Los reportes del Viceministerio de Defensa Civil muestran una clara tendencia al aumento de la recurrencia de eventos climáticos extremos y situaciones de emergencia en los últimos años (Tabla 1). La inundación tiene un mayor número de casos reportados, desde el 2006. Del mismo modo la sequía, helada y granizo son eventos más recurrentes y coinciden con la ocurrencia de eventos de El Niño registrados en Bolivia” (PNUD, 2011).

Tabla 1: Principales emergencias climáticas reportadas en Bolivia (2002-2008)

Tipo de evento

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

Inundación

353

810

448

278

868

1191

1085

Sequía

351

43

451

151

16

651

151

Helada

66

5

153

132

121

1259

451

Granizada

311

67

261

74

194

695

413

Deslizamiento, mazamorra

20

24

23

11

36

31

84

Viento huracanado

46

4

56

30

8

52

13

Incendio

39

15

44

105

33

30

24

Plaga

 

 

 

 

 

 

15

Subtotal por emergencias climáticas

1186

968

1436

718

1276

3909

2230

Otras emergencias

 

 

8

2

2

4

15

TOTAL

1186

968

1444

720

1278

3913

2245

 Fuente: VIDECI Preliminar, citado por PNUD (2011).

Temperaturas extremas y Precipitación

La cordillera tropical andina presenta un aumento de la temperatura entre 0,10º y 0,11ºC por cada década desde 1939 y el ritmo del calentamiento está incrementando en estos últimos 25 años entre 0,32º y 0,34º por década. La temperatura en la Amazonía ha subido en 0,08ºC por década para el periodo 1901 hasta 2001[1]; muchos estudios en la zona altiplánica muestran un incremento en las temperaturas máximas y mínimas.

Entre las latitudes 10ºS y 20ºS las precipitaciones pluviales muestran un descenso durante la primavera y una vez se restablecen estas son más abundantes y persistentes hasta el mes de abril[2]. “Una vez se establecen las lluvias, durante la época alta (diciembre a marzo), éstas son más abundantes y el aumento persiste hasta abril” PNUD (2011).

Brechas en la construcción del conocimiento de cambio climático

PNUD (2011), indica que “la sociedad boliviana tiene diversas necesidades de contar con información en torno al cambio climático” destaca las siguientes falencias:

• Existe necesidad de la gestión de riesgos que incorpore la planificación, el ordenamiento territorial y los asentamientos humanos como medios para reducir la vulnerabilidad de la gente y los sectores.

• El entendimiento de todo lo que implica el cambio climático estodavíaincompleto.

• Las percepciones de vulnerabilidad todavíasonsesgadaseincompletas.

•Las debilidades institucionales delEstadobolivianosepercibenfuertemente enlosámbitosdeextensión. Principalmente por el bajo presupuesto destinado a esta área para tomar acciones de mitigación y adaptación al cambio climático como se observa en las últimas dos gestiones en la Tabla 2.

Tabla 2. Presupuesto relacionado al cambio climático, en millones de bolivianos

 

2014

2015

Presupuesto relacionado a Cambio Climático en millones de Bolivianos

1,731

1,773

Presupuesto General del Estado en millones de Bolivianos

195,410

221,181

Presupuesto Cambio climático /Presupuesto General del Estado.

0,9%

0,8%

 

          Fuente: Hoffmann, D. 2016.

LEGISLACIÓN E INSTITUCIONALIDAD DE REFERENCIA

La legislación que regula el cambio climático en el territorio boliviano está bajo la norma de la Ley 1576 en ratificación a la Convención de las naciones Unidas y la Ley 1988 que recoge principalmente una ley de gestión de riesgos. A partir del 2006 se dio un cambio de visión hacia la política del “vivir bien”, desde entonces a pesar de no haber cambiado la visión industrializadora y extractivista, se optó por la formulación de políticas de protección al medio ambiente o Madre tierra, por lo que el entonces Plan Nacional frente al cambio climático (PNCC), que estaba en vigencia hasta el 2012, pasó a manos de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra que desde su creación se encuentra aún en proceso de generación e implementación de una nueva política de cambio climático y elaboración del Plan Nacional que hasta el 2015 solo cuenta con un documento de trabajo sobre “Política Plurinacional de Cambio Climático”.

La Ley Nº 300 o Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para vivir bien, aprobada el 2012, promueve el “desarrollo integral”, una visión holística que implica la interrelación de tres factores: Vivir bien, Madre Tierra y Desarrollo Integral: “esta visión promueve la construcción de una sociedad intercultural y el diálogo de saberes, en complementariedad con todos los pueblos y sociedades que habitan en el país, respetando las diferencias y fortaleciendo a los pueblos y naciones indígenas en el marco de la solidaridad y de su interdependencia mediante la implementación de medidas y acciones integrales de desarrollo” (APMT, 2015).

El Decreto Supremo Nº 1696 se aprobó en 2013 y establece la estructura orgánica y mecanismos de funcionamiento de la autoridad de la Madre Tierra, pero es hasta febrero del 2014 que se posesiona a la primera autoridad de la Madre Tierra. Esta autoridad presenta tres mecanismos para su funcionamiento: Mecanismo de adaptación para vivir bien; Mecanismo de mitigación para vivir bien y el Mecanismo conjunto de mitigación y Adaptación para el Manejo integral y sustentable de los Bosques y la Madre Tierra.

Dentro del Plan de Desarrollo Económico Social PDES (2015) está la Meta 7: Agua y prevención de riesgos por cambio climático: riesgos. Se tiene el desafío de implementar planes de gestión integral de riesgos en todo el país incluyendo acciones de prevención, recuperación, restauración y conservación de las zonas y sistemas de vida. Hacia el 2020 se debe fortalecer la institucionalidad, metodologías e instrumentos para facilitar la incorporación de la gestión de riesgos en los procesos de planificación y ejecución de programas y proyectos de inversión pública, de modo de reducir la vulnerabilidad de las regiones con mayores probabilidades de riesgos a desastres naturales.

La aplicación de la nueva política de gestión de riesgos contempla la implementación de nuevas Acciones, tales como:

-      Identificar zonas de vida vulnerables con altos niveles de exposición al riesgo por eventos climáticos adversos.

-     Desarrollar recomendaciones para la incorporación de gestión de riesgos en proyectos productivos, de infraestructura y otros.

-     Armonizar medidas de contingencia entre los actores responsables de la gestión de riesgos.

-     Consolidar un Sistema Nacional de Alerta Temprana para Desastres (SNATD) en base a de los Sistemas de Alerta Temprana (SAT) de las Entidades Territoriales Autónomas.

-     Fortalecer la capacidad de alerta hidrometeorológica, de prevención y mitigación de inundaciones y sequías en cuencas vulnerables.

La participación incluye al nivel central del Estado, Entidades Territoriales Autónomas, organizaciones sociales, empresas, sector privado y población en general. Estas Acciones están orientadas a mejorar la capacidad de prevención y respuesta ante un evento climático adverso (PDES, 2015).

PROPUESTA DE INDICADORES PARA BOLIVIA

Objetivo 13: propuesta de indicadores para Bolivia

META

INDICADOR

·  Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales.

 

-  Todos los Municipios vulnerables cuentan con un Sistemas de alerta temprana SAT[3] agropecuario.

-  Todos los municipios cuentan con un estándar de recomendaciones técnicas de adaptación al cambio climático a nivel de predios productivos, incluye explícitamente la recuperación de las prácticas derivadas de los conocimientos tradicionales.

-  Actualización de la cobertura municipal para beneficiarios del seguro contra desastres naturales “Pachamama”.

 

·  Promover mecanismos para aumentar la capacidad de planificación y gestión eficaces en relación con el cambio climático centrándose en las comunidades rurales.

 

-  Presupuesto específico destinado a atender programas relacionadas al cambio climático a nivel municipal, territorios y comunidades indígenas, campesinas y originarias.

-  Creación de una Comisión de saberes locales en cada Municipio Rural, compuesto por técnicos locales expertos en pronóstico climático.

Fuente: Elaborado en base a ODS y IPCC (2014).

RECOMENDACIONES DE LÍNEA DE ACCIÓN

META 1 - Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales

Para lograr que todos los municipios cuenten con un SAT agropecuario, primordialmente se debe fortalecer el área de monitoreo, incrementar la instalación de estaciones meteorológicas automáticas en las zonas más vulnerables ante el efecto del cambio climático, asimismo institucionalmente se recomienda que el SENAMHI gestione el acceso y recopilación de información meteorológica de estaciones privadas y así facilitar el uso de estos datos en tiempo real y datos históricos. Puesto que es primordial para el funcionamiento de un SAT la información histórica.

Asimismo el Sistema Nacional Integrado de Información para la Gestión del Riesgo a través del GEO-SINAGER u otras entidades que proporcionen información espacial y de clima generen información cartografía a nivel local de peligros y vulnerabilidades climáticas, que esta información sea espacial mejorar las capas tipo vector para mejorar el acceso a esta información y obtener optimas capas o productos para su uso en la generación de los sistemas de alerta temprana municipales (no solo dar acceso a productos, sino a capas base para la investigación y generación de productos desde los actores locales y así puedan generar su pronóstico).

Para fortalecer las capacidades locales, la principal recomendación es concentrar la información de los saberes locales por localidad y a nivel Municipal en una red base de información para validarla y difundir las estrategias que hayan tenido éxito en la adaptación al cambio climático desde una visión predial del sistema productivo, con estos indicadores se busca consolidar un SAT agrícola que combine conocimiento local con el meteorológico para generar un pronóstico certero del clima en cada localidad y los mismos incluyan la recuperación de las prácticas derivadas de los conocimientos tradicionales

META 2 - Promover mecanismos para aumentar la capacidad de planificación y gestión eficaces en relación con el cambio climático centrándose en las comunidades rurales

Establecimiento de programas para difundir información y material sobre los efectos del cambio climático en los municipios rurales. Con este indicador se busca difundir la información desde las escuelas, colegios, asociaciones y comunidades y lograr un incremento de la población rural que conozca la información sobre el tema a nivel nacional y sobretodo local. Se deben considerar estos programas como un intercambio de saberes y el fin será determinar con exactitud qué es lo que el campesino, agricultor u habitante del área rural necesita de un SAT municipal y mejorar así su implementación.

Puesto que existe una falta de conocimiento acerca de las tendencias climáticas, efectos y consecuencias de estos eventos, la población informada demandará la creación de una estrategia de adaptación, lo que de cierta forma puede dinamizar la política del SIAGERSA a través de la conformación de unidades de riesgo y cambio climático en cada municipio a dicha unidad se destinará un 5% del presupuesto, pues el desarrollo de estas estrategias en zonas rurales vulnerables es una prioridad.

De manera primordial se recomienda destinar mayor presupuesto desde el Estado, ya que actualmente se destina tan solo un 0,8% de este presupuesto; los recursos se deben destinar en proyectos de información y fortalecimiento de capacidades ante el efecto del cambio climático. Desde el 2014 la APMT está trabajando en transferencia de programas del antiguo PNCC, por lo que el país carece de un Plan Nacional frente al Cambio Climático desde el 2012, esto dificulta el acceso al financiamiento internacional, entonces de manera inmediata se recomienda la elaboración de dicho Plan Nacional.

Se recomienda también la creación de una Comisión de saberes locales en cada Municipio Rural. Esta comisión deberá estar conformada por técnicos locales quienes, a través de la experiencia, han desarrollado su propio sistema de acciones y estrategias frente a diferentes eventos que de manera local afectan a su comunidad en particular. El diálogo entre expertos a nivel municipal permitirá fortalecer estas estrategias locales y transpolar estrategias a un nivel en el cual se considere el pronóstico para la toma de decisiones por las autoridades pertinentes en cada municipio.

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

BOLIVIA. MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN DEL DESARROLLO

2015                           Plan de desarrollo económico y social – En el marco del desarrollo integral para vivir bien (PDES) 2016-2020.

BOLIVIA. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y AGUA. Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra (APMT)

2015                Política Plurinacional de Cambio Climático (Documento de trabajo).42.

FAN (Fundación Amigos de la Naturaleza)

s.f.                              Informe Final - Cooperación para la gestión del conocimiento sobre cambio climático y seguridad alimentaria. s.p.i. 9.

HELVETAS

2014                           Guía para la conformación de Sistemas Municipales de Alerta Temprana. La Paz-Bolivia. Molina Fernando. 7.

HOFFMANN, Dirk

2016                           Informe sobre Financiamiento Climático en Bolivia. Blog cambio climático – Bolivia. Consultado en: 26-07-2016. Disponible en: http://www.cambioclimatico-bolivia.org/.

IPCC

2014                           Cambio climático 2014-Impactos, adaptación y vulnerabilidad (Resumen para responsables de políticas). Suiza. s.f . 24.

PNUD 

2011                           Tras las huellas del cambio climático en Bolivia – Estado del arte del conocimiento sobre adaptación al cambio climático Agua y seguridad alimentaria. La Paz – Bolivia. Apaza Wilfredo T. 42, 46 y 49.

PNUD

2013                           El impacto del cambio climático en la biodiversidad (Bolivia) – Avances en el conocimiento. La Paz – Bolivia. Apaza Wilfredo T. 38-39.



[1]MAyA – APTM. Política del cambio climático, 2015, pg 42.  

 

[2]FAN. Informe Final - Cooperación para la gestión del conocimiento sobre cambio climático y seguridad alimentaria. s.p.i. 9.

 

[3]SAT: Sistema de alerta temprana “provisión de información oportuna y eficaz a través de instituciones identificadas, que permiten a individuos expuestos a una amenaza la toma de acciones para evitar o reducir el riesgo y preparar una respuesta efectiva”. Helvetas – Oficial-III 2014.

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