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    El censo agropecuario contabilizó 2.070.808 cabezas de llamas.Fuente INE

Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos

Fernández Ovando Noelia
Miércoles, 14 Diciembre 2016 778 visitas

1.   INTRODUCCIÓN

“La energía es central para la mayoría de los grandes desafíos y oportunidades a los que hace frente el mundo actualmente. Ya sea para los empleos, la seguridad, el cambio climático, la producción de alimentos o para aumentar los ingresos, el acceso a la energía para todos es esencial”, es una de las bases para el desarrollo ya sea sostenible o no. “La energía sostenible es una oportunidad, la cual transforma vidas, economías y el planeta”. Por este motivo, el Objetivo de Desarrollo Sostenible N° 7 establece “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos” (ONU, Objetivo 7, 2015).

“El Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon está a la cabeza de la iniciativa “Energía sostenible para todos” para asegurar el cumplimiento del objetivo N° 7. Movilizando gobiernos, organizaciones internacionales, la sociedad civil y el sector privado para diseñar iniciativas que impulsan el acceso a energía en áreas donde la población carece o tiene muy limitado el uso de los diferentes tipos de energía” (ONU, Centro de Noticias, 2015).

“Los modelos no sostenibles de producción y consumo de energía amenazan la salud y la calidad de vida, al tiempo que afectan los ecosistemas y contribuyen al cambio climático. Por lo tanto, la energía sostenible puede ser un motor en la reducción de la pobreza, progreso social, equidad, resiliencia, crecimiento económico y sostenibilidad medioambiental” (PNUD, 2015).

El objetivo N° 7 se encuentra estrechamente relacionado con los desafíos globales y también locales a los que se enfrenta Bolivia, como es el caso de los avances en materia social, la reducción de la pobreza, y los retos en cuanto a la degradación medioambiental, el cambio climático y la seguridad alimentaria. El principal reto de Bolivia es encontrar un adecuado equilibrio entre la creciente demanda de energía y la urgente necesidad de proteger el medio ambiente.

De las cinco metas que presenta este objetivo a nivel global, para el presente trabajo y de cara al desarrollo rural en Bolivia, se han elegido dos de ellas, considerando que son las más relevantes en nuestro contexto y sobre las que debe prestarse mayor atención. Las dos metas elegidas son las siguientes:

·         Meta 7.1: Para el 2030, garantizar el acceso universal a servicios de energía asequibles, confiables y modernos.

·         Meta 7.2: Para el 2030, aumentar sustancialmente el porcentaje de la energía renovable en el conjunto de fuentes de energía.

Estas dos metas engloban los puntos más importantes en lo que respecta a este objetivo y además se cuenta con datos suficientes para medir los indicadores correspondientes a cada meta. El cumplimiento de estas metas podrá ayudarnos a generar un mejor marco normativo e institucional que nos permitirá diversificar nuestra matriz energética de manera más sostenible mediante incentivos para la inversión de recursos económicos en energías renovables.

2.   DATOS ACTUALES

Contexto de la energía rural en Bolivia

 “En el contexto rural, se ha evidenciado que el acceso a la energía marca la diferencia en la calidad de vida de la población y mejora sus condiciones de sostenibilidad. Las familias rurales debido a que tienen un acceso limitado a la energía, usan pilas, velas y mecheros, pero en términos reales, las familias rurales pobres (definidas por el índice NBI) pagan más por servicios de energía de baja calidad” (Fernández, 2010).

Fernández detecta que los consumos en electrificación rural alcanzan en promedio apenas a 25 kilovatios hora por mes (kWh/mes) por familia. La mitad de las familias rurales, que cuentan con electricidad, tiene un consumo inferior a 32 kWh/mes por familia, una cantidad de energía que solamente permite un uso limitado de la iluminación y la radio, así como de algunas horas de televisión.

“Se puede afirmar que una gran parte del sector rural está prácticamente marginado de los sistemas convencionales de energía. Mientras la población urbana de Bolivia vive ya en el siglo XXI, la población rural, dispersa y aislada, aún vive una realidad del siglo XIX. Dos siglos es la diferencia entre el campo y la ciudad” (Fernández, 2010).

Diferencias energéticas urbano-rurales

“Las diferencias energéticas entre las áreas urbanas y rurales de Bolivia son abismales. Las ciudades más grandes del país tienen un abastecimiento regular de gas licuado de petróleo (GLP), gas natural (GN), combustibles líquidos y electricidad, mientras que en el área rural la llegada de estos energéticos es poco menos que fortuita, e incluso impensable en muchos casos.”

“Bolivia tiene una población estimada superior a diez millones de habitantes, que incluye la urbana y rural. Dentro de la cual, en el sector energía hay casi 3,5 millones de habitantes en el área rural, es decir cerca de 850 mil hogares. Un 50% tiene acceso al servicio eléctrico. En cambio, en el área urbana acceden a energía eléctrica al menos 1,4 millones de hogares, pero queda una brecha estimada de 250 mil hogares urbanos por electrificar. El Gobierno prevé beneficiar a 31.000 hogares rurales en los próximos dos años” (CEDLA, 2015). Esta situación muestra la indigencia energética rural que existe como consecuencia del empleo de tecnologías energéticas ineficientes.

Revisando los datos del censo de población y vivienda del 2012, obtenemos los siguientes:

Tabla 1: De donde proviene la energía eléctrica, en el área rural

De donde proviene la energía eléctrica (rural)

Casos

%

Acumulado %

Red de empresa eléctrica (servicio público)

489.634

50,09

50,09

Motor propio

21.986

2,25

52,34

Panel solar

31.005

3,17

55,51

Otra

19.290

1,97

57,48

No tiene

41.5587

42,52

100

Total

97.7502

100

100

Fuente: INE, 2012

Como se observa en la tabla 42,52% de la población rural censada no cuenta con este servicio básico. De aquellos que sí disponen de energía, el 50,09% cuenta mediante la distribución de una red de empresa eléctrica, en cambio otras 7,39% de familias lo hacen por sistemas domésticos, lo cual no deja de ser relevante como alternativa a largo plazo para el conjunto de familias que hoy no disponen de ninguno de ninguna forma de acceso.

Tabla 1: De donde proviene la energía eléctrica, en el área urbana

De donde proviene la energía eléctrica (urbano)

Casos

%

Acumulado %

Red de empresa eléctrica (servicio público)

1.735.974

95,04

95,04

Motor propio

3.985

0,22

95,26

Panel solar

539

0,03

95,29

Otra

4.906

0,27

95,56

No tiene

81.076

4,44

100

Total

1.826.480

100

100

Fuente: INE, 2012

Contrastando la información, se observa que en este caso solo el 4,44% no cuenta con el servició de electricidad y que el 95,04% de la población urbana tiene energía proveniente de una red de empresa eléctrica. En Bolivia muchos de los sistemas de electricidad provienene de la generación a través de energía fósil.

Tabla 3: Principal combustible o energía que utilizan para cocinar, área rural

Tipo de vivienda

Principal combustible o energía que utilizan para cocinar

Gas domi-ciliario (por cañería)

Gas en garrafa

Electri-cidad

Ener-gía solar

Leña

Gua-no, bosta o taquia

Otro

No cocina

Total

 Casa / Choza / Pahuichi

2.774

257.827

1.166

878

568.945

49.868

1.027

6.246

888.731

 Departamento

25

4.589

1.307

6

-

-

14

66

6.007

 Cuarto(s) o habitación(es) suelta(s)

195

31.292

194

54

32.852

5.255

126

1.189

71.157

 Vivienda improvisada

8

1.817

46

11

5.712

341

43

504

8.482

 Local no destinado para vivienda

9

1.624

37

11

1.071

100

18

255

3.125

 Total

3.011

297.149

2.750

960

608.580

55.564

1.228

8.260

977.502

 

Fuente: INE, 2012

Como se observa en la tabla la energía más usada para cocinar es la biomasa con 664.144 casos, mismos que resultan de la suma de leña y guano, bosta o taquia. La recolección de leña implica sobre todo el trabajo de mujeres, niños y niñas, quienes tienen como responsabilidad el suministro de este energético. Se estima que anualmente se emplean cerca de 89 horas-hombre/año por hogar para la provisión de leña. El mayor inconveniente de este recurso es que genera monóxido de carbono en la combustión, siendo muy dañino para la salud.

Tabla 4: Principal combustible o energía que utilizan para cocinar, área urbana

Principal combustible o energía que utilizan para cocinar

Casos

%

Acumulado %

Gas domiciliario (por cañería)

309.858

16,96

16,96

Gas en garrafa

1.401.453

76,73

93,69

Electricidad

14.989

0,82

94,52

Energía solar

128

0,01

94,52

Leña

55.724

3,05

97,57

Guano, bosta o taquia

908

0,05

97,62

Otro

2.385

0,13

97,75

No cocina

41.035

2,25

100

Total

1.826.480

100

100

Fuente: INE, 2012

En este caso, el combustible más utilizado para cocinar es el gas en garrafa en un 66,73%, seguido del gas domiciliario en un 16,96%. Observando que sucede lo contrario en relación al área rural. Y en caso de energías renovables en ambos casos son las menos utilizadas, pero tiene más presencia en el área rural.

En relación a los recursos económicos utilizados en la obtención de energía, el gasto promedio por familia rural en iluminación y comunicación anualmente significan un costo de 68$us/año para el altiplano, 107 $us/año para los valles y 114 $us /año para los llanos (con energéticos tradicionales, pilas, velas y mecheros). A pesar que la biomasa utilizada en su mayor parte es recolectada, también existe un mercado de leña, el mismo que se estima en 5MM $us/año (Fernández, 2010).

Principales opciones de energías renovables

Entre las principales opciones de energía renovable en el país, tenemos las siguientes:

·         “Sistemas fotovoltaicos: que convierten la radiación sola directamente en electricidad de corriente continua(…). Estos sistemas pueden abastecer las necesidades de una familia rural, pero también accionar bombas de agua, equipos de radiocomunicación o computadoras.(…) Sin embargo, tienen un costo muy elevado”, por tal motivo, normalmente se usa para actividades que requieran pequeñas cantidades de energía de manera sostenible.

·         “Micro-centrales hidroeléctricas: aprovechan los caudales de agua existentes y los desniveles geográficos, y poseen un embalse de regulación diaria”, además genera electricidad con mínimos impactos ambientales.

·         “Sistemas termosolares: que convierten la radiación solar directamente en calor, usando el efecto invernadero”.

·         “Secadores sociales: para alimentos, que aprovechan el efecto invernadero para generar calor, se pueden utilizar ampliamente en el deshidratado de varios productos”, tecnología usada por varias empresas campesinas.

·         Aerogeneradores de pequeña potencia: el equipo central de generación es importado, pero los demás elementos se adquieren en el país.

·         “Cocinas eficientes de leña: con modelos que van desde el autoconstrucción hasta la disponibilidad de cocinas metálicas con quemadores cerámicos.”

·         “Biodigestores: que con una nueva tecnología basada en el uso de plástico, han bajado sustancialmente los costos e iniciado un proceso de difusión.”

·         Tecnologías de aprovechamiento de biomasa: 

·         Biocombustibles para comunidades: no es útil con aplicación a gran escala, no generan un cambio substancial de la matriz energética. 

Proyecto El Bala

 

“La   empresa estatal de energía reconoce que la hidroeléctrica representa desafíos ambientales de gran significación, los que requerirán una planificación ambiental de alto nivel técnico. Por eso, indica que esos aspectos prioritarios deben ser analizados en etapas tempranas del proyecto para incorporarlos en los diseños finales.”

 

“En Bolivia, entre otros, FOBOMADE, la Fundación Mundial para la Naturaleza y LIDEMA, principalmente, se pronunciaron con respaldo científico -antes de su construcción- sobre los impactos negativos de las megarepresas como las brasileñas Jirau y San Antonio, así como las nacionales Cachuela Esperanza y El Bala. Otras instituciones como CIPCA,CEDIB y la UMSA realizaron también investigaciones sobre los impactos de las megarepresas” (Jemio, 2016).

 

“Para ENDE, el Angosto de El Bala tiene condiciones muy favorables para un proyecto hidroeléctrico, aprovechando no solo sus características físicas, sino también los grandes caudales del río Beni. Será, indica, una de las fuentes de energía más grandes del país. Por eso considera que es imprescindible un estudio integral que permita disponer de información actualizada y precisa sobre el aprovechamiento de aguas de ese sitio y de otros con características similares en la región.”

 

“En ese marco, ya realizó estudios geológicos, hidrográficos, sobre los ecosistemas de peces en la región influencia del proyecto. Solo este año, licitó al menos tres consultorías para profundizar esos estudios previos. El más importante y completo es el que adjudicó Geodata.”

 

“Según los expertos consultados, los costos en todos los sentidos serán mayores que los beneficios, cuando hay alternativas como las represas pequeñas que no causan tanto impacto, tal el caso de Zongo o Miguilligas, suficientes para cubrir la demanda proyectada de energía del país para 2025  y posteriores años” (Jemio, 2016).

 

3.   LEGISLACIÓN E INSTITUCIONALIDAD

CPE

                                                                   Fuente: Elaboración Propia, 2016. En base a la CPE.

 

 

LEY N° 1604 DE ELECTRICIDAD DE 21 DE DICIEMBRE DE 1994

Fuente: Elaboración Propia, 2016. En base a la CPE.

 

 

LEY 1333 DEL MEDIO AMBIENTE LEY DE 27 DE MARZO DE 1992

                                  Fuente: Elaboración Propia, 2016. En base a la CPE.

 

LEY 300 MARCO DE LA MADRE TIERRA Y DESARROLLO INTEGRAL PARA VIVIR BIEN 15 DE OCTUBRE DE 2012

                                               

 Fuente: Elaboración Propia, 2016. En base a la CPE.

 

PLAN DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA EN EL MARCO DEL DESARROLLO INTEGRAL PARA VIVIR BIEN 2016 – 2020

 

4. PROPUESTA DE INDICADORES PARA BOLIVIA EN EL AREA RURAL

METAS ELEGIDAS DEL OBS N° 7

INDICADORES PROPUESTOS

JUSTIFICACIÓN

7.1 De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos

7.1.1. Proporción de cobertura de energía moderna respecto a la cobertura total

Permitirá medir el acceso de la población rural a la energía moderna respecto a la energía total. Para una posterior comparación entre energía fósil y renovable y así poder diversificar la matriz energética, convirtiéndola a una más sostenible. Este indicador se medirá cada año.

7.1.2. Proporción de cobertura de energía moderna utilizada en la cocina respecto a la cobertura total (total y desglosada).

Permitirá medir la energía moderna utilizada para cocinar en el área rural respecto a la energía total. Para su comparación con la energía fósil.  Este indicador se medirá cada año.

7.2 De aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas

7.2.1. Proporción de cobertura de energía renovable en el área rural (total y desglosada) respecto a la cobertura total

Permitirá medir el acceso de la población rural a la energía renovable respecto a la energía total. Para una posterior comparación entre energía fósil y renovable y así poder diversificar la matriz energética, convirtiéndola a una más sostenible.  Este indicador se medirá cada año.

7.2.2. Proporción de municipios con más del 50% de energía sostenible en el área rural.

Permitirá medir la cantidad de municipios a los cuales se les haya implementado energía sostenible.  Este indicador se medirá cada año.

7.2.4. Cantidad de energía utilizada por sistema de riego.

Permitirá medir el vínculo. El uso de la energía para la agricultura es considerable tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo. El agua también puede ser un recurso importante para la producción de energía (PNUMA, 2012).

Este indicador se medirá cada año.

 

5. RECOMENDACIONES

Las siguientes recomendaciones se orientan a tratar aspectos de tipo institucional para que los objetivos puedan ser cumplidos de cara a atender los aspectos relevantes a la población rural de Bolivia.

·         Poner en práctica políticas de cambio de matriz energética, como una transición al uso de las energías alternativas renovables, tomando en cuenta la resiliencia de nuestros ecoregiones para no afectar irreversiblemente.

 

·         Reorientar el IDH universitario al desarrollo de Ciencias Ambientales, procesos industriales limpios y energías alternativas no convencionales para la creación de innovaciones en el sector energético.

 

·         Ajustes a la normativa ambiental sectorial y elaboración de una nueva ley de electrificación en la que se priorice el área rural y sea rigurosa en relación a los impactos ambientales negativos.

 

·         Prevenir impactos ambientales en la Amazonía a consecuencia de la implementación de proyectos energéticos de gran envergadura, como es el caso de “El Bala”, el cual provocara un daño ambiental irreversible sobre la biodiversidad y las poblaciones asentadas.

 

·         Incentivar el uso eficiente de energía y particularmente el uso de energía renovable para el cambio a una matriz energética diversificada.

 

BIBLIOGRAFÍA

CEDLA. (2015). CEDLA. Obtenido de Noticias: http://www.cedla.org/content/30888

Fernández, M. F. (2010). Rol e impacto socioeconómico de las energías renovables en el área rural de Bolivia. La Paz: CEDLA.

Jemio, M. (2016). La Pública. Obtenido de https://miriamjemio.atavist.com/el-bala-el-alto-costo-socioambiental-de-la-energa

ONU. (16 de Septiembre de 2015). Centro de Noticias. Recuperado el 29 de Julio de 2016, de Objetivos de Desarrollo Sostenbile: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/ban-ki-moon-resalta-que-el-acceso-a-energia-es-una-meta-de-la-nueva-agenda-de-desarrollo/

ONU. (2015). Objetivo 7. Recuperado el 29 de Julio de 2016, de Objetivos de Desarrollo Sostenbile: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/energy/

PNUD. (2015). Clima y Resiliencia. Recuperado el 29 de Julio de 2016, de Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo: http://www.undp.org/content/undp/es/home/ourwork/climate-and-disaster-resilience/sustainable-energy/

PNUMA. (2012). GEO5. Perspectivas del Medio Ambiente Mundial. Medio Ambiente para el Futuro que Queremos. Nairobi, Kenia.

                                                  

 

 

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